martes, 26 de abril de 2022

"ROMA SOY YO" , NUEVA NOVELA DE SANTIAGO POSTEGUILLO

 


Santiago Posteguillo, uno de los autores más vendidos de novela histórica, publica 'Roma soy yo'. Este libro es el inicio de una ambiciosa saga con un total de seis novelas en diez años que contaran de otra forma la vida de Julio César, uno de los personajes más estudiados y representados de la Historia de Roma. 

Roma, año 77 a.C. El cruel senador Dolabela va a ser juzgado por corrupción, pero ha contratado a los mejores abogados, ha comprado al jurado y, además, es conocido por usar la violencia contra todos los que se enfrentan a él. Nadie se atreve a ser el fiscal, hasta que de pronto, contra todo pronóstico, un joven patricio de tan solo veintitrés años acepta llevar la acusación, defender al pueblo de Roma y desafiar el poder de las élites. El nombre del desconocido abogado es Cayo Julio César.

lunes, 14 de marzo de 2022

XXV ANIVERSARIO DEL FESTIVAL JUVENIL DE TEATRO GRECOLATINO EN GIJÓN



Estudiantes de latín y griego del IES nº 1 a la salida del teatro

 Tras dos años de parón por la pandemia, hemos podido acudir  esta mañana al Teatro Jovellanos para asistir a la representación de Aulularia de Plauto y Edipo Rey de Sófocles a cargo del grupo Balbo de teatro. Las representaciones fueron un éxito y todos disfrutamos mucho en esta primera jornada de la XXV edición del festival juvenil de teatro grecolatino en Gijón.

Ver la noticia en el Blog de la Asociación Asturiana de Profesores de Latín y Griego, Céfiro: XXV Festival de teatro grecolatino: Edipo rey y Aulularia, con visita de la Alcaldesa de Gijón y la TPA

sábado, 26 de febrero de 2022

EL CÓDICE CALIXTINO: UN TESORO MEDIEVAL PARA EL AULA DE LATÍN (Por Fernando Lillo Redonet)

LILLO Códice Calixtino by Juan Caballero on Scribd



En este artículo se exponen las posibilidades didácticas que ofrece el latín medieval del Códice Calixtino para Bachillerato y primeros años universitarios aunando un contenido cultural significativo y de actualidad con la relativa sencillez sintáctica que presenta. Se ofrecen varios ejemplos de textos relacionados con cada uno de los cinco libros de los que consta el Códice Calixtino.

domingo, 2 de enero de 2022

KALENDARIVM MMXXII (DOMVS BAEBIA)


 El tema escogido este año para el Kalendarium MMXXII de la Domus Baebia son los doce trabajos de Hércules. 

Su objetivo ha sido crear un material didáctico para poder ser utilizado en el aula tanto en la materia de cultura clásica como en latín, combinando actividades interactivas sobre las hazañas de Hércules y textos en latín, extraídos y abreviados de las Fabulae faciles de F. Ritchie.

Felicem et faustum annum nouum 2022!


domingo, 26 de diciembre de 2021

POMPEYA: VIDA Y MUERTE BAJO EL VOLCÁN (Conferencia por Fernando Lillo)

 


Conferencia del Ciclo Maravillas del Mundo Antiguo y Moderno ofrecida por el Dr. Fernando Lillo Redonet, Doctor en Filología Clásica por la Universidad de Salamanca, escritor y colaborador en Historia National Geographic y Arqueología e Historia. 

 De la mano de Fernando Lillo realizaremos un delicioso recorrido por la rica ciudad romana de Pompeya antes y después de la erupción del Vesubio. Pompeya amanece radiante, una jornada en la vida cotidiana de los pompeyanos ajenos todos a la amenaza del Vesubio que acabaría con ellos. Descubre muchas curiosidades de la vida en Pompeya y, sobre todo, que no eran tan diferentes de nosotros.

lunes, 1 de noviembre de 2021

LA ERUPCIÓN DEL VESUBIO: POMPEYA (Antigua Roma al día)


 Parece, a juzgar por las evidencias arqueológicas, que el Vesubio entró en erupción en octubre, (probablemente el día 24) del año 79 d. C. y no en agosto, como se nos había transmitido por los manuscritos, destruyendo las ciudades de Pompeya, Herculano, Oplontis, Estabia y cientos de villas y espacios habitados de la bahía de Nápoles. Su terrible desgracia fue un regalo para nosotros que ahora podemos conocer cómo era la vida en la antigua Roma, especialmente la de aquellos que normalmente no podemos ver. La vida cotidiana y el día a día de la gente corriente en estas ciudades.


sábado, 16 de octubre de 2021

CERTAMEN CICERONIANVM 2022

 


Los documentos del Certamen Ciceronianum 2022.
 
 Corresponden a la selección de textos, de la que se sacará la prueba, las bases de la convocatoria y la ficha de inscripción. 




lunes, 21 de junio de 2021

¡QUE LOS DIOSES NOS AYUDEN! (Por Néstor Marqués)

 


Las creencias de los antiguos romanos explicadas por un gran experto en divulgación histórica. 

 Mil años separan a los primitivos dioses de la Roma arcaica de la implantación del cristianismo como religión oficial del Imperio de Occidente. Durante ese tiempo se desarrollaron en la antigua Roma una amalgama de creencias: desde los lares, los dioses del hogar, y las divinidades propiamente romanas, hasta los dioses del Olimpo importados de Grecia y reinterpretados "a la romana", pasando por los cultos orientales a Mitra o Cibeles y llegando al cristianismo, perseguido primero y adoptado finalmente como religión oficial.

Néstor F. Marqués es arqueólogo y divulgador cultural. Está especializado en la Roma clásica y en las tecnologías de virtualización e impresión 3D aplicadas al patrimonio histórico. Ha trabajado con museos e instituciones de todo el mundo creando museos virtuales accesibles. Toda su experiencia la aplica en el proyecto de divulgación Antigua Roma al Día, en el que da a conocer la cultura romana a través de los medios tecnológicos en red. El proyecto comenzó en Twitter, donde cuenta con más de 150.000 seguidores, con un estilo innovador en el que se unen la cultura y el entretenimiento. Antigua Roma al Día se puede seguir también en otras plataformas como Youtube, Instagram, Facebook o la web antiguaroma.com Es autor de Un año en la antigua Roma (2018) y Fake news de la antigua Roma (2019).

lunes, 29 de marzo de 2021

UNOS VERSOS DE LA ENEIDA


Ibant obscuri sola sub nocte per umbram 
perque domos Ditis uacuas et inania regna:
 quale per incertam lunam sub luce maligna 
est iter in siluis, ubi caeleum condidit umbra 
Iuppiter, et rebus nox abstulit atra colorem. 


Virgilio, Eneida VI 268-272 


Iban oscuros bajo la solitaria noche en la penumbra 
por la mansión de Dite vacía y sus reinos desiertos: 
cual bajo dudosa luna con luz desmayada 
se anda por los bosques, cuando de penumbra 
cubre el cielo Júpiter, y a todo arrebata el color negra noche.


viernes, 25 de septiembre de 2020

ASÍ DEJARON MORIR A PLUTARCO - Por Javier Pérez Reverte

 


Sabía que algún día iban a morir; así que durante muchos años me fui haciendo con todos. Fue una de las mejores precauciones que adopté en mi vida, porque ahora es imposible reunir la colección completa. Gracias a eso, mientras hoy escribo los veo todos frente a mí, alineados en los estantes de la biblioteca: los 415 volúmenes de un bello color azul oscuro con letras doradas de la Biblioteca Clásica Gredos. 

 El primero es el Alejandro del Pseudo Calístenes; y el último, los libros XV-XVII de la Geografía de Estrabón. Entre uno y otro están los grandes autores griegos y latinos; pero también, y eso hace la colección especialmente estimable, autores y obras menores o marginales, papiros, fragmentos de obras perdidas, inscripciones murales y funerarias. Un material que nunca habría llegado a nosotros sin esa admirable iniciativa editorial. Una extraordinaria reproducción en lengua española del legado escrito del mundo clásico del que procedemos. 

 Fue una aventura magnífica, propuesta en los años 70 a la editorial Gredos por el hoy académico de la Española Carlos García Gual. A él y a unos pocos humanistas y filólogos –Calonge, García Yebra– se debió el empeño, sin parangón en ninguna otra lengua, ni siquiera en inglés. Era buen momento, pues en institutos y universidades actuaba una entusiasta nueva generación de profesores de latín y griego que revitalizaban los estudios clásicos, a quienes podía encargarse traducir y anotar las obras elegidas –doy fe, pues a algunos tuve como profesores–. Editorialmente no era cuestión de ganar dinero, sino de devoción. Certeza intelectual de que se estaba librando una importante batalla; la última, como después se vio, por el gran legado cultural europeo antes de que nos atacase la fiebre enloquecida por la colocación laboral inmediata y la tecnología. 

 Fue la de la Biblioteca Clásica Gredos una lucha larga, tenaz. Tuvo lugar en España y eso la hizo aun más heroica. La colección nació buscando suscriptores, que fueron escasos, y las autoridades educativas y culturales la acogieron con indiferencia. Tampoco las universidades, parceladas, miserables y cainitas hasta en eso, se dieron por enteradas. En Gran Bretaña, en Francia, en Inglaterra, las colecciones de clásicos gozan de respaldo del Estado o de instituciones que las sostienen. Aquí nada hubo para ella: ningún apoyo oficial, ningún sostén. Ni siquiera se recomendó a las bibliotecas, donde sigue sin estar. Aun así, los impulsores resistieron con empeño heroico, arriesgando mucho y con beneficio escaso que apenas daba para continuar. Prolongando el milagro durante más de tres décadas. El catálogo, para quien puede disfrutar de él, es impresionante: Homero, Virgilio, Cicerón, Jenofonte, Polibio, Plauto y todos los grandes, pero también Lactancio, Zósimo, Dioscórides, Columela, textos de magia en papiros, himnos órficos, epigramas funerarios griegos… Sumergirse en sus volúmenes es un festín de humanidades único en las lenguas cultas. Ninguno tan ambicioso y tan completo. 

 Sin embargo, como digo, ese prodigio murió. Empezó a hacerlo cuando, asfixiada económicamente, Gredos fue adquirida por la editorial RBA, pasando de manos de humanistas a manos mercantiles; a una empresa que sólo atiende, como es lógico, al beneficio comercial. La consecuencia fue la extinción de los viejos objetivos y un planteamiento nuevo: mantener los títulos y autores más conocidos, unos 150 de los 415 del catálogo; los que son rentables, pero que también pueden encontrarse en otras editoriales. El resto, que daba peso y carácter a la colección, va desapareciendo a medida que se agotan las existencias. Y es ahí donde el Estado español y los sucesivos gobiernos que lo trajinan, esas autoridades que siempre calculan al milímetro la triste ecuación subvenciones/votos –les conviene más una tal Leticia Dolera farfullando incoherencias mientras recibe un Goya que un traductor de Apolonio de Rodas–, perdieron una vez más la ocasión de hacer algo decente: cobijar, defender, salvar, nacionalizar tan excelente patrimonio, garantizando su presente y su futuro. Poniendo a salvo un tesoro fundamental para comprender lo que somos y lo que fuimos; sobre todo cuando los últimos planes escolares y universitarios nos condenan a una peligrosa orfandad humanista. Pero no. Indiferente a la agonía de uno de los más importantes proyectos culturales españoles del siglo XX, ese Estado que nunca está ni se le espera miró para otro lado y una vez más bajó el pulgar. Lo que tampoco sorprende en absoluto: hagan, como acabo yo de hacer, el desolador experimento de poner rostros, nombres y apellidos a los ministros de Educación y de Cultura que ha tenido España en los últimos cuarenta años.

sábado, 4 de julio de 2020

LA CONTROVERTIDA FÍBULA PRENESTINA



En 1887 el arqueólogo Wolfgang Helbig presentaba ante los asombrados miembros del Instituto Alemán en Roma una pequeña pieza de oro, una fíbula de apenas 10 centímetros y medio de longitud, utilizada para sujetar ropajes como las togas. 

 Según aseguraba había sido encontrada en 1871 en la antigua ciudad latina de Palestrina, que las excavaciones arqueológicas databan en el siglo VI a.C. Sin embargo, no explicó que, en realidad no había sido él el autor del descubrimiento. Por el contrario, había adquirido la pieza a Francesco Martinetti, un traficante de antigüedades y conocido falsificador, de reputación ciertamente dudosa.

Cuando esa información se hizo pública, las sospechas de fraude comenzaron a crecer. No ya por la pieza en sí, de hecho se habían encontrados fíbulas parecidas en otras ocasiones, sino porque la de Helbig contenía una inscripción, y de ser auténtica sería la inscripción en latín más antigua hallada hasta entonces (condición que todavía hoy conserva).

Esa inscripción, que está en un latín arcaico de la época etrusca, dataría del siglo VII a.C. y dice: Manios med fhefhaked Numasioi (Manio me hizo para Numerio).

Supuestamente la fíbula apareció en la conocida como tumba Bernardini, que fue excavada en 1876 y no en 1871 como inicialmente afirmó Helbig. Sospechosamente, tampoco fue capaz de indicar en que parte de la tumba se había encontrado o quien lo había hecho. Georg Karo, un arqueólogo contemporáneo de Helbig, aseguró que éste le había confesado que la fíbula fue robada de la tumba, aunque sin precisar más.

 Con todo, la reputación de Helbig fue finalmente suficiente para imponerse a las dudas y, durante un siglo, se dio por válida la autenticidad de la pieza.

 Pero en 1980 la epigrafista Margherita Guarducci publicó un libro en que exponía la teoría de que, aun cuando la fíbula pudiera ser auténtica, la inscripción sería una falsificación de Francesco Martinetti. Es más, este se habría puesto de acuerdo con Helbig para perpetrar el engaño a finales del siglo XIX y de ese modo relanzar las carreras de ambos.

Desde entonces la controversia no ha abandonado a la pieza. En 1999 Massimo Poetto y Giulio Faccheti encontraron en un aríbalo (un tipo de vaso cerámico) una inscripción etrusca del periodo orientalizante (finales del siglo VIII a.C. – siglo VII a.C.) en la que aparece el gentilicio Numasiana. Ello vendría a confirmar la autenticidad del nombre Numaiosi que aparece en la fíbula.

Y en 2011 un equipo de investigadores dirigido por Edilberto Formigli (profesor universitario de Ciencias Aplicadas a los Bienes Culturales) y Daniela Ferro (química del Instituto Italiano para el Estudio de los Materiales Nanoestructurados) realizó nuevos análisis, utilizando las últimas tecnologías.

 Se emplearon microscopios electrónicos y microsondas con rayos X, lo que combinado con los métodos de la química física y los conocimientos sobre las técnicas de orfebrería de los etruscos, les llevaron a concluir que tanto la fíbula como su inscripción son indudablemente auténticas y mucho más antiguas que los 120 años que les atribuyen los partidarios de la teoría de la falsificación.

  La prueba definitiva fueron los análisis físicos y químicos detallados de la superficie entre las muescas de la inscripción, que revelaron la existencia de microcristales de oro, un fenómeno natural que solo se habría podido producir en el curso de los siglos posteriores a la fundición de la fíbula, imposible de replicar por un falsificador del siglo XIX.

La Fíbula Prenestina, hoy por hoy la inscripción en latín más antigua que se conoce, se custodia en el Museo Prehistórico Etnográfico Pigorini, en la plaza Guglielmo Marconi de Roma, y se puede visitar de martes a domingo en horario de 8 de la mañana a 7 de la tarde.




Via: La brújula verde (LBV)